Guia de Salut per a Joves
Recomanem aquest enllaç i un estudi posterior al voltant de la conducta a tenir respecte a l'alcohol per part dels nostres joves. Us podeu baixar també el Pdf adjunt: es tracta de dos estudis de l'impacte de l'alcohol sobre la conducta. Crec que és d'una recomanable lectura i consulta.
Guia de salut per a joves - Departament de Salut
Impacte de l'alcohol sobre la conducta
Títol de l'article: ¿Craving o síndrome de querencia?
Tipus de contingut: Introducció
Autors: T. Gual
En los tiempos que corren, donde existe una palabra inglesa (“craving”) pocas opciones le quedan a la castellana, aunque en 1981 Alarcón y cols. (1) ya hablaban del “Síndrome de Querencia” como “una tendencia inevitable hacia la aquisición y ulterior uso del producto”. En el mundo anglosajón el término “craving” se utilizó inicialmente para referirse tanto a la necesidad psicológica de beber, como al consumo para mitigar los síntomas de abstinencia. En el diccionario Collins (2) “craving” se define como “un deseo muy intenso de algo”, mientras que en el Dictionary of words about alcohol (3) el craving se define como un ”deseo abrumador de beber o de embriagarse”. Curiosamente, el craving ha estado durante muchos años en el baúl de los recuerdos, y sólo ha empezado a salir de él en el último decenio. Más allá de las “modas”, que también inciden en el mundo científico, existen razones que explican tanto el ostracismo previo como el auge que en los últimos años ha alcanzado el estudio del síndrome de querencia. El concepto de craving ya aparece en los textos antiguos de alcoholismo, pero en cambio se hace popular en los años 50con la generalización del uso de técnicas conductuales en el tratamiento del alcoholismo: apomorfinas, corrientes farádicas, etc. En ese momento el craving aparece como un ejemplo perfecto de los paradigmas pavlovianos, y ello contribuye notablemente a la aparición de los tratamientos conductistas. De todos es conocido el fracaso estrepitoso de este tipo de abordajes, fracaso que nunca ha sido suficientemente estudiado, pues de él pueden obtenerse interesantes conclusiones, entre ellas, que la adicción es mucho más que un simple reflejo condicionado. Probablemente estos fracasos fueron los que llevaron a un segundo término los tratamientos conductistas, y con ellos el craving quedó también en un segundo término. El renovado interés por el craving se halla íntimamente ligado al desarrollo de fármacos dirigidos a disminuir el deseo de consumir bebidas alcohólicas, los mal llamados fármacos “anticraving”, así como a las nuevas posibilidades que las técnicas de neuroimagen han aportado recientemente. Existe todavía en la actualidad cierta confusión entre el efecto “antipriming” (disminución del deseo de seguir bebiendo después de una primera consumición), y el efecto “anticraving” (atenuación del ansia de beber, antes de que se produzca el primer consumo). De hecho, no es extraño que al hablar de fármacos “anticraving” se cite productos que básicamente han demostrado una acción “antipriming”, como es el caso de la naltrexona. En cualquier caso, la investigación en el terreno del alcoholismo de productos como la naltrexona, el acamprosato y el topiramato ha supuesto un importante empuje al desarrollo de instrumentos de medida del síndrome de querencia, así como a la investigación de sus posibles sustratos biológicos. Ese empuje se ha visto reforzado por la aparición de las modernas técnicas de neuroimagen, que en un futuro no muy lejano deberían permitir confirmar las especulaciones actuales sobre el sustrato anatómico y fisiológico de los fenómenos de craving. De hecho, establecer la correlación anátomo-fisiológica de los fenómenos clínicos es un punto esencial para facilitar el progreso en el desarrollo de nuevas alternativas terapéuticas. Del mismo modo que los planteamientos conductistas fracasaron por reduccionistas, los nuevos modelos teóricos deben contemplarse en un marco más amplio, si queremos evitar un nuevo fracaso. Y ese marco más amplio viene definido por el modelo biopsicosocial, donde las recaídas pueden en ocasiones ser explicadas por la existencia de craving, pero en otros casos la recaída vendrá mediada por factores como la falta de consciencia de enfermedad o la presión ambiental al consumo. En cualquier caso, el craving debe tener un lugar prioritario en la investigación de las drogodependencias, puesto que se trata de un fenómeno nuclear en la comprensión de los procesos adictivos, sin que ello nos haga olvidar que el alcohólico es ante todo persona, antes que adicto. En las páginas que siguen los Doctores Josep Guardia y Miguel Ángel Jiménez Arriero nos ofrecen perspectivas actualizadas y complementarias del “olvidado” síndrome de querencia.
En el abordaje de las adicciones frecuentemente nos encontramos con un fenómeno referido por los adictos y que describen como la necesidad o el impulso irrefrenable de consumir la droga. Esta experiencia, denominada craving, constituye uno de los principales obstáculos para el mantenimiento de la abstinencia una vez que ésta se ha conseguido. Su existencia es ampliamente aceptada por clínicos e investigadores, aunque a pesar de ello no hay un acuerdo completo en su definición y etiología. Producto de ello es la diversidad de modelos explicativos, cada uno de los cuales considera un aspecto parcial del fenómeno. El craving es un fenómeno dinámico que varía de unas personas a otras y que incluso en una misma persona es diferente según la situación y el tiempo de evolución de la dependencia. Esta variabilidad del craving y la multitud de factores que influyen en su aparición, es una de las principales causas de la dificultad para su definición y para seleccionar medidas adecuadas que permitan su evaluación. Por otra parte, en ocasiones nos encontramos con personas alcohólicas, que desde el inicio de la abstinencia niegan la aparición de cualquier tipo de craving. Por tanto, otra dificultad añadida para entender “que es el craving” son las ocasiones en las que las recaídas aparentemente no son precedidas por este deseo de consumir la sustancia. Esto también ha dado lugar a planteamientos que abogan por la independencia entre el craving y el consumo y aceptan que es posible la aparición de cualquiera de ellos sin llevar asociada la aparición del otro. Aunque, queda sin resolver la cuestión de si en esas ocasiones en las que el alcohólico no informa de craving, es porque no lo experimenta, lo experimenta pero no lo identifica, o incluso lo percibe pero, no lo refiere. El estudio del craving desde los diferentes modelos existentes ha dado lugar a distintas perspectivas de abordaje. Si bien, suelen ser coincidentes en el estudio de determinados conceptos relacionados con el aprendizaje, los factores cognitivos o los factores biológicos. La no existencia de un modelo único que lo explique en su totalidad, hace que los modelos explicativos existentes se limiten a características parciales del fenómeno (tabla I). Esta diversidad de perspectivas teóricas sobre el craving también ha dado lugar a una gran variedad de instrumentos de evaluación dirigidos igualmente a diferentes aspectos del craving (tabla II).
Los pacientes alcohólicos pueden presentar estados de deseo imperioso o necesidad de beber (“craving”), que suelen dar lugar a búsqueda y consumo de alcohol. El craving es un estado motivacional intenso, que puede ser disparado por estímulos condicionados, por el consumo de una pequeña cantidad de alcohol o de otras sustancias psicotrópicas y también por los estados de estrés (1). Dichos estados de craving tienen un trasfondo neurobiológico, relacionado con las estructuras anatómicas y los sistemas de neurotransmisión que componen el circuito de la recompensa cerebral (2). Los estudios de neuroimagen han relacionado diversas estructuras cerebrales con el fenómeno del “craving”. El circuito estriado-pálido-talámico-cortical que interviene en la selección de la respuesta (emocional, cognitiva o motora) apropiada, entre diversas potenciales respuestas alternativas.
Contexte Original i Font dels Articles
Per entrar en matèria, disposem el sintomes i conseqüències de l'alcoholisme.
Patiment crònic i progressiu, que pot arribar a ser mortal i es caracteritza per tendència a beure alcohol en excés, intents inútils per deixar-ho i manteniment del seu consum malgrat a les desfavorables conseqüències socials, laborals i econòmique que ocasiona.
Padecimiento crónico y progresivo, que puede llegar a ser mortal y se caracteriza por tendencia a beber alcohol en exceso, intentos inútiles por dejarlo y mantenimiento de su consumo pese a las desfavorables consecuencias sociales, laborales y económicas que ocasiona.
Causas
Síntomas
Diagnóstico
Prevención
Tratamiento
![]()